Del Martes, 28 de Julio de 2026 al Domingo, 02 de Agosto de 2026
El joven torero benaventano Adrián Gabella afrontará este verano uno de los retos más importantes de su todavía corta pero intensa trayectoria: su primera novillada de la temporada, que tendrá lugar el sábado 22 de agosto en Fermoselle. Será una novillada sin picadores, en mano a mano con el almeriense Antonio Ortega, y con reses de la ganadería Lorenzo Rodríguez Espioja
Para Gabella, de 20 años, la cita supone un paso decisivo en su formación taurina y una oportunidad para demostrar la evolución que ha experimentado desde que decidió dedicar su vida al toreo. “Desde los 14 o 15 años sabía que quería ser torero”, confesaba en la entrevista que concedió el pasado mes de octubre. Su afición nació del toro enmaromado de Benavente, tradición que marcó su infancia y que sigue siendo su vínculo más profundo con la tauromaquia.
Sin antecedentes familiares en el mundo del toro, Adrián tuvo que abrirse camino por sí mismo. “Le pedí a mi madre que me llevara a la Escuela de Salamanca, pero al principio no quiso. No era lo que ella soñaba para mí”, recordaba. A los 18 años tomó la decisión de marcharse solo a Salamanca y comenzar su formación en la Escuela Taurina, donde hoy continúa entrenando a diario con disciplina absoluta.
![[Img #243492]](https://interbenavente.es/upload/images/07_2026/6137_6k9a2436.jpg)
Su primer contacto real con la lidia llegó en una capea: “Me animaron mis amigos y di mis primeros pases. Fue una sensación única, imposible de olvidar.” Desde entonces, ha toreado seis festejos públicos entre novilladas y festivales, destacando la tarde del 29 de septiembre del pasado año en Mayorga de Campos, donde cortó una oreja y la entregó a un niño que había seguido sus entrenamientos. “Ver su cara de felicidad fue lo más bonito de la tarde.”
Gabella se define por una palabra que repite como mantra: entrega. “Quien paga una entrada merece ver a alguien que lo da todo.” No siente miedo, solo respeto: “El toro te puede quitar la vida, pero el miedo no cabe en esto.”
Sus referentes son claros: José Tomás, por su verdad y su profundidad; Roca Rey, Castella y Juan Ortega, por su elegancia y pureza. De todos aprende, pero sin renunciar a construir su propio estilo.
Su preparación en Salamanca es diaria y exigente: carrera por la mañana, entrenamiento técnico con capote y muleta, y sesión física por la tarde con el toro de salón. “La disciplina y el conocimiento son la clave del éxito. Una tarde puede salir bien o mal, pero lo importante es haber hecho los deberes antes.”
La novillada del 22 de agosto será su primera aparición del año en los ruedos y llega en un momento clave para su proyección. Torear en Fermoselle, una plaza con tradición y público entendido, supone para él un examen y una oportunidad para seguir sumando experiencia.
Gabella no oculta su sueño: torear algún día en Benavente. “Creo que el público respondería. Aquí hay mucha afición y me encantaría presentarme ante mi gente.”
Mientras ese día llega, el novillero benaventano continúa construyendo su camino con humildad, trabajo y una fe inquebrantable en su vocación. La tarde de Fermoselle será un nuevo capítulo en la historia de un joven que vive el toreo como una forma de vida y que aspira a abrirse paso en un mundo tan exigente como apasionante.
![[Img #243494]](https://interbenavente.es/upload/images/07_2026/4848_whatsapp-image-2026-07-27-at-193425.jpg)




![[Img #243495]](https://interbenavente.es/upload/images/07_2026/3312_6k9a2396.jpg)



Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.68