Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

El CD Santa Croya se lleva el partido de la jornada ante la UD Bovedana

Redacción Martes, 27 de Octubre de 2026 Tiempo de lectura:

Los hombres de Gildo Arenas y José Luis se impusieron en Las Eras en un emocionante duelo provincial en el que la pegada local, la velocidad de sus delanteros y una extraordinaria solidez defensiva terminaron doblegando a una Bovedana que tuvo el balón, pero careció de acierto. Los entrenadores coincidieron al finalizar el encuentro en que la eficacia ante la portería había resultado determinante.

 

Santa Croya de Tera | Sábado, 24 de octubre de 2026 | Liga Provincial de Fútbol Masculino

 

 

CD SANTA CROYA 3 – UD BOVEDANA 1

 

 

Un partido que respondió a las expectativas

 

Había despertado una enorme expectación el enfrentamiento entre el CD Santa Croya y la UD Bovedana. Durante toda la semana, en los corrillos futboleros de la comarca, se hablaba de un duelo que reunía muchos de los ingredientes que hacen atractivo al fútbol provincial: rivalidad deportiva, jugadores de calidad, dos conjuntos con argumentos para competir al máximo nivel y, sobre todo, la incertidumbre de un resultado que nadie se atrevía a pronosticar.

 

Y la verdad es que el encuentro no defraudó. Las Eras vivieron una tarde de buen fútbol, intensidad, emoción y alternativas, aunque el marcador final de 3-1 pudiera sugerir una superioridad local mayor de la que realmente se produjo sobre el terreno de juego.

 

Porque la Bovedana tuvo el balón, elaboró numerosas jugadas y durante buena parte del segundo tiempo puso a prueba la resistencia del conjunto ribereño. Pero el Santa Croya tuvo algo que en el fútbol resulta determinante: pegada en los momentos decisivos, velocidad para aprovechar los espacios y una defensa que rayó a gran altura.

 

Precisamente esa diferencia de eficacia fue reconocida por los dos entrenadores al término del encuentro.

 

José Ignacio Hernández, técnico de la UD Bovedana, lamentaba que su equipo no hubiese sabido aprovechar el buen comienzo del partido y reconocía que, después del primer gol local, sus jugadores habían perdido el orden y la concentración.

 

Por su parte, Gildo Arenas, entrenador del Santa Croya, se mostraba satisfecho porque el encuentro había discurrido conforme al planteamiento previsto: defender con seguridad, permitir la circulación del rival y aprovechar la velocidad y el acierto de sus delanteros para salir al contraataque.

[Img #249036]

 

El respeto inicial dio paso a la eficacia del Santa Croya

 

Los primeros minutos estuvieron presididos por el respeto mutuo. Ninguno de los dos equipos quería cometer un error que pudiera condicionar el encuentro. Las jugadas se apagaban antes de llegar a las áreas y ambos conjuntos mantenían sus líneas muy juntas.

 

No era para menos. Los locales contaban con hombres de la peligrosidad de Manu, Adri o Rubén, mientras que los visitantes disponían de jugadores como Montoya, Colo o Raúl, capaces de desequilibrar cualquier defensa.

 

La Bovedana apostaba por un fútbol combinativo, de pases cortos y circulación precisa, intentando encontrar alguna fisura en el entramado defensivo local. Pero allí aparecían una y otra vez Álvaro González, Germán, Iker y Juanma para abortar cualquier intento.

 

El propio José Ignacio reconocería posteriormente que el comienzo había sido favorable a sus intereses:

 

“La verdad es que empezamos bien, metidos un poquito, jugando, tocando, dominando bastante, pero a raíz del gol, en una jugada que nosotros sabíamos que podía pasar, que es la puerta de atrás, nos llegó ese fallo, ese descuido, y nos metieron el gol”.

 

Por su parte, el Santa Croya proponía un fútbol más directo, buscando las incorporaciones por las bandas de Juanma y Pelayo y tratando de conectar con sus hombres más adelantados. Especialmente peligroso se mostraba Manu, cuya velocidad y excelente momento de forma terminarían siendo decisivos.

 

Antes de que se inaugurase el marcador, el conjunto del Tera ya había disfrutado de tres claras oportunidades, con Rubén, Juanma y el propio Manu como protagonistas.

 

Fue precisamente Manu quien, en el minuto 29, encontró el premio a su insistencia. Una acción ofensiva de Juanma terminó con un disparo que Marcos, guardameta visitante, consiguió rechazar. El balón quedó suelto y allí apareció Manu, atento y oportunista, para enviarlo al fondo de la red.

 

Era el 1-0 y Las Eras celebraba el primer tanto de una tarde que todavía reservaba muchas emociones.

 

 

La Bovedana perdió el control y Rubén amplió la ventaja

 

La reacción visitante no se hizo esperar. Los jugadores dirigidos por José Ignacio Hernández comenzaron a monopolizar la posesión, enlazando largas secuencias de pases y buscando la forma de desorganizar la defensa local.

 

[Img #249044]

 

Sin embargo, no era la tarde de sus delanteros. Montoya, habitualmente uno de los hombres más desequilibrantes del conjunto de La Bóveda, encontraba enormes dificultades para superar a un Iker que estuvo soberbio durante buena parte del encuentro. Juanma se anticipaba con acierto y Álvaro González parecía multiplicarse para cerrar todos los caminos hacia Mario.

 

Tampoco el centro del campo local renunciaba a sus obligaciones defensivas. Tosco recuperaba balones y conectaba con Quiroga, que manejaba los tiempos del partido con inteligencia, buscando siempre la mejor opción para lanzar a los hombres de ataque.

 

Y precisamente de una acción de Quiroga nació el segundo gol.

 

Corría el minuto 41 cuando el centrocampista local recibió el balón, levantó la cabeza y descubrió el desmarque de Adri. Su pase encontró al delantero, que se internó en dirección al área visitante. Cuando trataba de superar la oposición defensiva, Samuel le tocó ligeramente y el colegiado Antonio de la Iglesia señaló el punto de penalti.

 

Rubén asumió la responsabilidad y ejecutó la pena máxima con contundencia, estableciendo el 2-0 en el minuto 43.

El golpe resultó especialmente doloroso para una Bovedana que había tenido fases de buen juego, pero que se marchaba al descanso con dos goles de desventaja.

 

La explicación de José Ignacio tras el partido fue especialmente autocrítica:

“Y luego ya ha sido un despropósito. Nos hemos descentrado, no hemos estado como queríamos, no hemos competido. Y mira que sabíamos que en el medio campo iba a ser un partido muy disputado, pero al final no ha podido ser”.

 

Sus palabras reflejaban la decepción de un entrenador que había preparado el encuentro conociendo perfectamente las virtudes del rival, pero que veía cómo dos acciones ofensivas locales habían cambiado por completo el desarrollo del partido.

 

 

Un Santa Croya desconocido en la segunda mitad

 

Quienes siguen habitualmente al Santa Croya conocen una de las debilidades que ha acompañado al conjunto ribereño en numerosos encuentros: las dificultades físicas para mantener durante los noventa minutos la intensidad mostrada en las primeras partes.

 

 

[Img #249049]

Por eso, con el 2-0 al descanso, no resultaba aventurado pensar que la Bovedana todavía tenía muchas posibilidades de regresar al partido.

 

Seguramente José Ignacio Hernández era consciente de esa circunstancia y debió de pedir a sus jugadores que aumentasen la presión sobre la salida del balón local. Y así ocurrió. Desde el comienzo del segundo periodo, la Bovedana adelantó líneas, intensificó su presión y comenzó a encadenar ataques. Los balones apenas llegaban a los delanteros locales y el Santa Croya se veía obligado a defender durante muchos minutos.

 

Pero esta vez apareció una versión del conjunto ribereño que sorprendió incluso a quienes mejor conocen al equipo. Lejos de venirse abajo, los hombres de Gildo y José Luis respondieron con una extraordinaria solidaridad defensiva.

 

A la seguridad de Álvaro, Iker, Juanma y Germán se sumó el trabajo incansable de Tosco, Quiroga y Pelayo. Incluso Manu, uno de los delanteros más peligrosos, retrocedía para ayudar en la recuperación, recordando aquella eficacia defensiva que ya había demostrado en temporadas anteriores.

 

 

 

Cada ataque visitante encontraba una nueva barrera. Si la Bovedana superaba el centro del campo, aparecía la defensa. Si conseguía acercarse al área, siempre había una pierna local para interceptar el pase o despejar el peligro. El Santa Croya estaba demostrando que también sabía sufrir. Esta forma de afrontar el encuentro no fue fruto de la improvisación. Gildo Arenas explicó después que respondía a las características de su plantilla y a una idea de juego perfectamente asumida por sus futbolistas:

 

“Hombre, pues es nuestro juego, porque al fin y al cabo no podemos hacer otra cosa. Tenemos gente rápida arriba y tenemos un medio campo bastante bueno y una defensa bastante segura”.

 

Y añadió una reflexión que resume buena parte de lo sucedido sobre el césped de Las Eras:

 

“Dejamos que juegue el otro equipo también y nosotros salimos a la contra. Y la gente que tenemos ahora este año arriba, aparte de velocidad, tiene gol. Y es lo que ha pasado hoy”.

 

Pocas palabras podrían definir mejor el planteamiento que permitió al Santa Croya imponerse a un rival que, por momentos, tuvo mayor posesión del balón, pero encontró enormes dificultades para transformar ese dominio en ocasiones claras.

 

 

[Img #249040]

Pelayo se encontró con el larguero y Montoya devolvió la emoción

 

El dominio territorial visitante tenía, sin embargo, una contrapartida: los espacios que comenzaban a aparecer a la espalda de su defensa.

 

Y con futbolistas de la velocidad de Manu o Pelayo, cualquier pérdida podía convertirse en una ocasión de gol.

 

En el minuto 57 llegó una de las acciones más claras de la segunda parte. Pelayo consiguió finalizar una peligrosa jugada ofensiva, pero su remate se estrelló en el larguero cuando ya se cantaba el tercer tanto local.

 

La Bovedana se había salvado y todavía quedaba mucho partido.

 

Los visitantes continuaron insistiendo y terminaron encontrando el gol en el minuto 73. Paradójicamente, nació de un error de Iker, uno de los jugadores que mejor había defendido el área del Santa Croya durante toda la tarde.

 

David Montoya, siempre atento a cualquier oportunidad, aprovechó el fallo para batir a Mario y establecer el 2-1.

 

El encuentro volvía a estar completamente abierto.

 

Quedaban más de quince minutos y el equipo bovedano veía al alcance la posibilidad de conseguir, al menos, un empate que premiase su esfuerzo.

 

Gildo Arenas no tuvo inconveniente en reconocer que el tanto visitante había llegado por una equivocación de su propio equipo. Y lo hizo, además, defendiendo al futbolista protagonista de la acción:

 

“El gol de ellos… Han jugado muy bien y demás, pero bueno, también ha sido un regalo nuestro el gol suyo. También son fallos. Pues mira, posiblemente el mejor jugador, el mejor defensa, es el que ha tenido hoy el fallo. Pero suele pasar, el fútbol es así”.

 

Una valoración que hacía justicia a la extraordinaria actuación que Iker había protagonizado hasta ese momento.

 

Porque los errores de los defensas tienen una visibilidad que rara vez alcanzan los de otros futbolistas. Un delantero puede desperdiciar varias ocasiones y terminar convirtiéndose en protagonista con un gol. Un defensa, en cambio, puede completar ochenta minutos impecables y ver cómo una sola equivocación amenaza con empañar toda su actuación.

 

En este caso, el error no debería ocultar el magnífico trabajo defensivo que había realizado el jugador local.

 

 

[Img #249041]

Adri sentenció y Las Eras reconoció el esfuerzo local

 

En otras ocasiones, un gol de estas características habría podido provocar un bajón físico y anímico en el conjunto local. Pero esta vez no ocurrió.

 

El Santa Croya mantuvo el orden, conservó la intensidad y siguió defendiendo con una concentración admirable. Gildo y José Luis movieron el banquillo, dando entrada a Merchán y Hugo para reforzar el equilibrio del equipo y afrontar con mayores garantías el tramo decisivo.

 

La Bovedana seguía buscando el empate, pero el paso de los minutos comenzaba a jugar a favor de los locales.

 

Y entonces apareció Adri.

 

En el minuto 83, uno de los jugadores más desequilibrantes del encuentro consiguió marcar el tercer tanto del Santa Croya, un gol que devolvía la tranquilidad a Las Eras y prácticamente sentenciaba el partido.

 

Era el premio a una tarde de trabajo, movilidad y peligro constante para la defensa visitante.

 

El público reconoció el esfuerzo del delantero, uno de los grandes protagonistas de la victoria, mientras el cuerpo técnico local preparaba los últimos movimientos para asegurar el resultado.

 

La entrada de Jorge y Miguel en los minutos finales contribuyó a mantener la solidez del equipo hasta el pitido definitivo.

 

La Bovedana no dejó de intentarlo, pero el Santa Croya había sabido cerrar un encuentro en el que, además de marcar tres goles, demostró una madurez competitiva que puede resultar muy importante para el resto de la temporada.

 

[Img #249051]

 

José Ignacio: «El que tuviese más acierto de cara al gol se iba a llevar los tres puntos»

 

Las declaraciones de los entrenadores al término del encuentro permitieron comprender mejor las dos caras de un partido que dejó satisfacción en el banquillo local y decepción en el visitante.

 

José Ignacio Hernández no buscó excusas para explicar la derrota. Reconoció que su equipo había perdido la concentración tras el primer gol y que tampoco había tenido la precisión necesaria en las pocas ocasiones que consiguió generar.

 

“Luego tampoco hemos tenido nada de acierto de cara al gol, aunque hemos llegado pocas veces, pero no hemos acertado prácticamente nada. Y ellos, pues sí, han acertado”.

 

El técnico bovedano recordó, además, una de las cuestiones que ya se habían planteado durante la entrevista previa al encuentro, realizada días antes: la importancia de la eficacia goleadora en un partido que se presumía igualado.

 

“Es lo que decíamos, que el que tuviese más acierto de cara al gol era el que se iba a llevar los tres puntos, y así ha sido”.

 

La reflexión resumía el sentimiento del entrenador visitante. Su equipo había tenido momentos de buen fútbol, especialmente en la circulación del balón, pero el Santa Croya había demostrado una contundencia muy superior en las áreas.

 

No se trataba únicamente de haber encajado tres goles. Para José Ignacio, lo más preocupante había sido la pérdida de orden competitivo que siguió al primero y la incapacidad de recuperar plenamente el control del encuentro.

 

 

Gildo Arenas: «Tenemos gente rápida arriba y, aparte de velocidad, tiene gol»

 

Muy diferente era el análisis de Gildo Arenas.

 

El entrenador del Santa Croya consideraba que sus jugadores habían interpretado perfectamente el planteamiento previsto. Su equipo no había pretendido discutir permanentemente la posesión del balón a la Bovedana, sino aprovechar las cualidades de su plantilla.

 

Una defensa segura, un centro del campo capaz de recuperar y distribuir y, por delante, futbolistas rápidos y con facilidad para encontrar la portería contraria.

 

El Santa Croya había convertido esas virtudes en su principal arma.

 

Las palabras de Gildo también dejaban entrever una satisfacción especial por el comportamiento colectivo. No se trataba solamente de que Manu, Rubén y Adri hubiesen marcado, sino de que todo el equipo había sabido participar en el esfuerzo defensivo y ofensivo.

 

Su reconocimiento al trabajo de Iker, pese al error que propició el gol visitante, fue igualmente significativo. El entrenador prefirió destacar el conjunto de su actuación antes que detenerse en una equivocación puntual.

 

Y esa es una de las señales de fortaleza de un grupo: saber que los errores forman parte del fútbol y que una victoria se construye con el esfuerzo de todos.

 

 

Una victoria que vale mucho más que tres puntos

 

El 3-1 final dejó dos lecturas.Para la UD Bovedana, la sensación amarga de haber realizado fases de buen juego, especialmente en la elaboración y durante parte del segundo tiempo, sin conseguir traducir ese trabajo en un resultado positivo.La autocrítica de José Ignacio Hernández fue clara. Su equipo había comenzado bien, pero no supo sobreponerse al primer golpe y terminó pagando la falta de contundencia en ataque y algunos desajustes defensivos.

 

Para el CD Santa Croya, la satisfacción fue doble.Por una parte, derrotar a un rival de la entidad de la Bovedana, en uno de los encuentros más esperados de la jornada provincial.Por otra, comprobar que el equipo puede mantener durante los noventa minutos una intensidad física y una concentración defensiva que en otras ocasiones le habían faltado.La actuación de Manu, la movilidad de Adri, el acierto goleador de Rubén, la dirección de Quiroga y el enorme trabajo defensivo de Álvaro, Iker, Juanma y Germán fueron algunas de las claves de la victoria. Sin olvidar la labor menos vistosa, pero igualmente decisiva, de Tosco y del resto de compañeros.El Santa Croya ganó porque supo golpear cuando tuvo ocasión, defender cuando fue necesario y resistir cuando la Bovedana apretó.Y esa puede ser la mejor noticia para sus seguidores.

 

Porque el calendario no concede tregua. En las próximas dos jornadas, el conjunto ribereño tendrá que medirse nada menos que al Fresno de la Ribera y al CD Benavente, los dos primeros clasificados, dos compromisos que permitirán comprobar hasta dónde puede llegar este Santa Croya que ha comenzado a mostrar una versión mucho más sólida y competitiva.

 

Las Eras despidieron una tarde de fútbol provincial del bueno, de ese que se vive con pasión en nuestros pueblos, donde cada gol se celebra como una pequeña fiesta y cada victoria alimenta durante toda la semana las conversaciones de aficionados y vecinos.

 

El Santa Croya se llevó el partido de la jornada. Pero, por encima del resultado, los dos equipos ofrecieron un encuentro digno de la expectación que había despertado.

 

Y si algo quedó claro después de escuchar a los dos entrenadores fue que el resultado no respondió tanto a una diferencia abrumadora de juego como a una cuestión fundamental en el fútbol: la capacidad para aprovechar las oportunidades.El Santa Croya las aprovechó. La Bovedana, no.

 

 

Ficha técnica del encuentro

 

Competición: Liga Provincial de Fútbol Masculino.

Fecha: Sábado, 24 de octubre de 2026.

Campo: Municipal Las Eras, Santa Croya de Tera (Zamora).

Resultado: CD Santa Croya 3 – UD Bovedana 1.

CD Santa Croya (3)

Once titular: Mario (1); Juanma (2), Álvaro González (3), Rubén (6), Quiroga (8), Pelayo (10), Manu (11), Adri (14), Tosco (16), Germán (17) e Iker (22).

Sustituciones: Merchán (4) por Pelayo (75’); Hugo (19) por Iker (75’); Jorge (21) por Rubén (85’); Miguel (12) por Juanma (89’).

Suplentes consignados: Merchán (4), Hugo (19), Jorge (21) y Miguel (12).

Entrenadores: Gildo Arenas y José Luis.

UD Bovedana

Once titular: Marcos (21); Adrián Jiménez (3), José (4), Colo (7), Tiri (8), Javi (10), Cristian (11), Conde (18), Raúl (20), Montoya (22) y Samuel (23).

Sustituciones: Andoni (16) por Conde (54’); David (14) por Javi (71’); Martín (2) por Samuel (84’).

Suplentes: Martín (2), David (14), Andoni (16) y Rafa (26).

Entrenador: José Ignacio Hernández.

Goles: 1-0. Minuto 29: Manu, tras aprovechar un rechace de Marcos a disparo de Juanma.2-0. Minuto 43: Rubén, de penalti cometido sobre Adri.2-1. Minuto 73: David Montoya, tras aprovechar un error defensivo local.          3-1. Minuto 83: Adri, que sentenció el encuentro.

Árbitro: Antonio de la Iglesia.

Incidencias destacadas: Pelayo estrelló un remate en el larguero en el minuto 57. El Santa Croya logró su victoria gracias a la eficacia ofensiva, el orden defensivo y su capacidad para resistir la presión visitante durante la segunda mitad.

 

 

 

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.103

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.