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Reportajes: Angela Carrasco

«La sentencia del agua», de SinSgae Teatro: las voces silenciadas que el teatro rescata del olvido

Reportajes: Angela Carrasco Martes, 20 de Octubre de 2026 Tiempo de lectura:

«Quienes no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo».

George Santayana, filósofo y escritor hispanoestadounidense.

 

El XXVI Certamen Nacional de Teatro para Aficionados «Ciudad de Benavente» cambió de registro el pasado domingo 18 de octubre con La sentencia del agua, una propuesta de SinSgae Teatro, de La Bañeza (León), que dejó atrás el tono humorístico de las representaciones anteriores para adentrarse en un drama de secretos, abusos de poder y búsqueda de justicia.

 

La obra, escrita  y  dirigida inteligentemente por José Luis Álvarez Baena, cautivó a los espectadores con una historia que, bajo su ambientación histórica y legendaria, plantea cuestiones que, de alguna manera, siguen interpelando a la sociedad actual.

 

La compañía ocupó el lugar inicialmente previsto para Paraanormales, de A Ninguna Parte Teatro, de Villamuriel de Cerrato (Palencia), que no pudo participar en el certamen por causas ajenas a su voluntad.

 

 

 

Tras los muros del monasterio de Nogales

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El ingenioso guion sitúa al espectador en las tierras de Nogales, en León, tomando como punto de partida una leyenda vinculada al antiguo monasterio de Santa María de Nogales. La historia denuncia la falta de libertad de las mujeres sometidas a la autoridad religiosa y las normas sociales de la época. Su título alude a las ordalías o juicios de Dios, pruebas medievales que pretendían determinar la culpabilidad o inocencia mediante la intervención divina.

 

Secretos familiares y una espiral de venganza

 

En las tierras leonesas, Maeve vive con sus dos supuestas hijas, Área y Cailín, en un entorno rural marcado por las tareas cotidianas de la subsistencia: la caza, la agricultura, la realización de las tareas hogareñas y el cuidado de la matriarca. Las disputas entre las hermanas parecen formar parte de aquella convivencia, pero pronto quedan relegadas a un segundo plano ante la revelación de secretos que cambiarán el destino de la familia.

 

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Bajo aquella aparente normalidad se esconden verdades que acabarán saliendo a la luz y desencadenarán una espiral de dolor, búsqueda de justicia y venganza. La tragedia que marcó el juicio, la condena y la sentencia de la verdadera madre de Cailín, cuya existencia había sido ocultada, pesa sobre la familia como una herida imposible de cerrar. Lania, hermana de Maeve, también se ve alcanzada por la desgracia e intenta acompañarla en su sufrimiento, ofreciéndole consuelo ante el inminente final de la vida de la anciana.

 

Pero la historia no termina con el dolor de las víctimas. Fray Sauro, el hombre que abusó de la madre de Cailín, quien, por consecuencia, se convirtió en padre de Cailín y quien ejecutó aquella sentencia, acaba enfrentándose a un destino semejante al que impuso a otros. La venganza cierra así un círculo de violencia en el que los secretos, la culpa y las consecuencias de los propios actos terminan por salir a la luz.

 

 

Una escenografía que evoca la vida rural

 

La ambientación contribuyó a situar al público en el mundo rural en el que transcurre la historia. La escenografía recreaba la austeridad de una vivienda tradicional, con escaños de madera, cestos de mimbre, cántaros, pucheros de barro y leña apilada junto al hogar, donde el fuego constituía el centro de la vida doméstica. A esta atmósfera se sumaba la vestimenta austera, en tonos cálidos y terrosos, que reforzaba la sensación de sencillez y sobriedad del entorno.

 

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En el plano interpretativo, se destacó la buena dicción y articulación vocal del elenco, que permitió seguir el texto con claridad, incluso en los pasajes de mayor intensidad dramática. Las interpretaciones alternaron distintos grados de expresividad, desde la contención hasta el histrionismo, como un electrocardiograma emocional acorde con el carácter de la obra.

 

 

Interpretaciones

 

Mariluz de Vicente, quien interpretó a Maeve, fue uno de los grandes atractivos de la representación, gracias a una actuación natural y creíble. Su trabajo transmitió una autenticidad y soltura escénica que hacían pensar en una actriz con una larga trayectoria sobre las tablas.

 

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Sheila Gutiérrez, quien personificó a Área, aportó ironía y sarcasmo, con un sutil matiz cómico que enriqueció su personaje. Por su parte, Verónica Charro, quien da vida a Cailín, protagonizó uno de los momentos de mayor rabia e intensidad dramática, dejando entrever un notable potencial profesional.

 

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Pilar Rodríguez, en el papel de Hidra, aportó madurez interpretativa y rigor a su personaje, mientras que Feli Sevilla, quien interpreta a Lania, destacó por la serenidad y los matices con los que construyó su interpretación

.

 

Jesús R. Rubio, quien encarnó a Fray Sauro, contribuyó al desarrollo del conflicto dramático, mientras que José Luis Álvarez Baena, en el papel de Cínico, destacó por su voz profunda y contundente al dar inicio a la representación, interpretando al personaje que, pluma en mano, escribía la historia para impedir que los hechos cayeran en el olvido.

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Terminada la obra, la respuesta del público llegó con los aplausos finales, que se prolongaron con una intensidad especialmente significativa. Hasta ese momento, ha sido la ovación más larga y sonora del certamen, una muestra del entusiasmo con el que el público recibió la propuesta de SinSgae Teatro. En fin, el drama logró remover la sensibilidad de los presentes.

 

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Las otras sentencias que siguen vigentes

 

Más allá de su ambientación histórica, La sentencia del agua mantiene plena vigencia al denunciar una violencia contra las mujeres que, aunque adopta otras formas, sigue siendo una realidad. Hasta el 19 de octubre de 2026, 42 mujeres habían sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España, según el balance oficial citado. La obra recuerda que el silencio no borra las injusticias. Al finalizar la función, José Luis Álvarez Baena, uno de los intérpretes de la obra, subrayó el carácter reivindicativo de una propuesta que denuncia una herida aún abierta en nuestra sociedad.

 

Ficha artística

  • Obra: La sentencia del agua.
  • Compañía: SinSgae Teatro.
  • Procedencia: La Bañeza (León).
  • Guion y dirección: José Luis Álvarez Baena.
  • Maeve: Mariluz de Vicente.
  • Área: Sheila Gutiérrez.
  • Cailín: Verónica Charro.
  • Fray Sauro: Jesús R. Rubio.
  • Cínico: José Luis Álvarez Baena.
  • Lania: Feli Sevilla.
  • Hidra: Pilar Rodríguez.

 

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