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Un vecino de San Cebrián de Castro crea una empresa de tecnología GPS para tractores que ya vende en toda España

Viernes, 27 de Marzo de 2026 Tiempo de lectura:

Diego Lozano, joven emprendedor de familia de campo, comercializa desde su pueblo un sistema de autoguiado que permite a los tractores seguir líneas rectas con precisión centimétrica. El equipo cuesta 2.499 euros y, según las estimaciones del sector, puede ahorrar a una explotación media de cereal entre 2.000 y 3.000 euros por campaña en gasóleo, semilla y fertilizante

Foto de Randy Fath en Unsplash

 

 

San Cebrián de Castro, a veinte minutos de Benavente por la N-631, no es un lugar que uno asocie espontáneamente con la tecnología punta. Pero desde este pequeño municipio del Valle de Valverde, Diego Lozano dirige Satio, una empresa que vende sistemas de autoguiado por satélite para tractores y cosechadoras a agricultores de toda la península.

 

Lozano viene de familia de campo —su padre lleva toda la vida con la explotación familiar—, pero él se define como emprendedor. El primer equipo lo montó precisamente para su padre, en el John Deere 7710 de la finca, en marzo de 2025. “Mi padre llevaba años necesitando un autoguiado, pero los de Trimble o John Deere costaban entre 8.000 y 15.000 euros más licencias anuales. No le cuadraba. Cuando se lo monté y vi que funcionaba igual que los que costaban cinco veces más, pensé que había más agricultores en la misma situación”, explica.

 

Hoy tiene equipos instalados en más de 15 municipios españoles, y envía pedidos a toda España desde Zamora con transporte gratuito. El kit —que incluye un volante eléctrico que gira solo, una antena de satélite, una tablet y un sensor de inclinación— se vende por 2.499 euros con IVA, sin cuotas anuales ni licencias.

 

Qué hace exactamente el aparato

 

Para quien no esté familiarizado con el campo, el concepto es sencillo: el sistema toma el control de la dirección del tractor y lo guía en líneas perfectamente rectas con un margen de error de 2,5 centímetros. El agricultor solo tiene que marcar el primer surco; a partir de ahí, la máquina calcula sola todas las pasadas paralelas, incluidos los giros en las cabeceras de la parcela.

 

Funciona con las señales de más de 25 satélites y se corrige en tiempo real a través de la red de estaciones públicas del Instituto Geográfico Nacional. La única conexión necesaria es una tarjeta SIM con datos, que puede costar entre 5 y 10 euros al mes. El montaje, según Lozano, lo hace el propio agricultor en dos o tres horas, sin obras ni modificaciones permanentes en el tractor.

 

 

El ahorro que interesa a los cerealistas de la comarca

 

La utilidad práctica del autoguiado no es la comodidad de no tener que sujetar el volante —que también—, sino el dinero que se deja de tirar. Cuando un tractor trabaja sin guía de precisión, las pasadas se solapan inevitablemente: se pasa dos veces por la misma franja, se gasta el doble de semilla, de fertilizante y de gasóleo en esa zona, y se dejan huecos sin tratar en otras.

 

Según datos de Revista Campo, una explotación media de secano en Castilla y León consume entre 50 y 70 litros de gasóleo por hectárea y campaña. Con el precio del gasóleo agrícola por encima de 1,30 euros el litro —y superando los 1,45 euros en las últimas semanas según la Unión de Agricultores—, los números son claros. Los fabricantes de estos sistemas estiman que la eliminación de solapamientos reduce el consumo entre un 8% y un 15%.

 

En una explotación de 120 hectáreas —un tamaño habitual en la Tierra de Campos zamorana y en los valles de la comarca—, eso puede suponer entre 500 y 1.200 litros menos de gasóleo al año. Sumando el ahorro en semilla y fertilizante, las cifras del sector hablan de entre 2.000 y 3.000 euros por campaña. Es decir, que el equipo se amortizaría en la primera cosecha.

 

 

Emprender desde el medio rural

 

Lozano reconoce que vender tecnología desde un pueblo de 300 habitantes tiene sus particularidades. “La mayoría de los clientes me encuentran por internet, por la web o por redes sociales. Pero muchos de los primeros fueron gente de la zona, de Zamora y alrededores, que vinieron a San Cebrián a ver el equipo montado en mi tractor antes de decidirse”, cuenta.

 

El soporte técnico lo hace él mismo por teléfono, en castellano, y el hecho de haber crecido en el campo le permite hablar el mismo idioma que sus clientes. “Cuando alguien me llama y me dice que tiene un Fendt de 150 caballos y quiere sembrar cebada en una parcela con pendiente, sé exactamente de qué me habla porque llevo viéndolo en casa desde pequeño”, añade.

 

En un mercado dominado por multinacionales como John Deere, Trimble o Topcon, con equipos que multiplican por tres o cuatro el precio de Satio, Lozano compite con un argumento sencillo: ofrecer la misma precisión a un precio que un agricultor medio puede asumir sin financiación. Según datos de PwC, solo el 9% de las explotaciones españolas utiliza actualmente maquinaria con algún tipo de conducción autónoma, lo que sugiere que el recorrido para empresas como la suya es amplio.

 

El producto se puede consultar en la web satiotech.com.

 

 

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