Día Sábado, 28 de Febrero de 2026
El paso del tiempo quedó en suspenso durante unas horas en el Colegio San Vicente de Paúl de Benavente. Los antiguos alumnos nacidos en 1986, que compartieron aulas entre 1989 y 2002, regresaron hoy al que fue su segundo hogar durante trece años decisivos. Casi un cuarto de siglo después de haber terminado sus estudios, volvieron convertidos en profesionales, madres y padres de familia, hombres y mujeres con historias propias, algunos profesores en el mismo centro, pero unidos por una raíz común
El encuentro comenzó alrededor de las once de la mañana en el hall del centro. El ambiente, mezcla de expectación y ternura, se llenó pronto de abrazos prolongados, risas nerviosas, cafés compartidos y mucha emoción en los reencuentros. Algunos no se veían desde el último día de clase; otros habían mantenido el contacto de forma intermitente, pero todos coincidían en una sensación compartida: al cruzar la puerta, algo se removía por dentro.
![[Img #233840]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/8495_6k9a3867.jpg)
Entre los asistentes destacaba un detalle especialmente simbólico: varios miembros de aquella promoción forman hoy parte del claustro de profesores del colegio. El círculo parecía cerrarse de manera natural. Aquellos niños que un día aprendieron a leer, a escribir y a convivir en estas aulas son ahora quienes enseñan a nuevas generaciones.
Tras el recibimiento inicial, el grupo inició un recorrido por las instalaciones. Aulas reformadas, espacios modernizados y nuevas zonas comunes evidencian la evolución del centro en estos casi 25 años. Sin embargo, más allá de los cambios físicos, los antiguos alumnos buscaban detalles invisibles: la ubicación exacta de su antigua clase, aquellas aulas que para ellos fueron especiales durante tantos años.
El paseo estuvo acompañado por varios de los docentes que marcaron su infancia y adolescencia: Sole, Tasina, Raquel, Begoña y Chema, junto a la directora pedagógica, Estíbaliz Vázquez; la directora titular, Sor María Concepción Cob; y Sor Josefina, secretaria del centro. La escena tenía algo de entrañable espejo del pasado: profesores que fueron guía entonces y que hoy vuelven a caminar junto a quienes ya superan la barrera de los cuarenta.
![[Img #233841]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/8669_6k9a3909.jpg)
Las conversaciones surgían espontáneamente. “¿Te acuerdas de…?” era la frase más repetida. Risas compartidas al recordar excursiones, nervios antes de los exámenes, celebraciones, pequeños desencuentros ya superados y amistades que han resistido el paso del tiempo. El colegio aparecía no solo como un edificio, sino como el escenario de una etapa fundacional.
El momento central de la jornada tuvo lugar en el espacio Ágora del centro, donde se celebraron los discursos. Allí, el silencio expectante sustituyó al murmullo previo. Las palabras adquirieron un peso especial y las risas acompañaron al vídeo que desde el colegio les habían preparado con imágenes de su paso por el mismo.
![[Img #233847]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/327_captura-2026-02-28-212842_1571.jpg)
La directora pedagógica, Estíbaliz Vázquez, abrió el turno de intervenciones con un mensaje cargado de significado. “Hoy no es solo un reencuentro más”, afirmó, recordando que la historia compartida comenzó en 1989 y se prolongó hasta 2002. Trece años “de vida, de crecimiento, de amistades y de aprendizajes” que, subrayó, dejaron huella no solo en los alumnos, sino también en el propio colegio.
Su discurso destacó la dimensión humana de la educación. “Aquí fuisteis niños, aquí aprendisteis a pensar, a convivir, a crecer”, señaló, evocando pupitres compartidos, nervios en el patio y confidencias que parecían trascendentales. En un tono cercano y agradecido, quiso recordar a los profesores y hermanas que formaron parte de aquella etapa, muchos presentes en el acto y otros evocados con emoción.
![[Img #233848]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/2627_captura-2026-02-28-212842_1572.jpg)
Estíbaliz Vázquez insistió en una idea que resonó con fuerza entre los asistentes: el colegio no “era”, sino que “es” una comunidad. “No somos solo un centro educativo, somos una familia”, afirmó, reivindicando el espíritu de las Hijas de la Caridad y el compromiso del centro con una educación basada en la cercanía, la fe y la atención personal. Cerró su intervención con un mensaje claro y rotundo: “Este colegio sigue siendo vuestra casa”. El aplauso fue largo, sincero, casi unánime.
A continuación tomó la palabra Eduardo Rodríguez, antiguo alumno de la promoción del 86 y actualmente profesor del centro. Su intervención combinó ironía, memoria y honestidad. Reconoció que la idea de mirar atrás le generaba dudas, incluso cierto temor. “Nunca he tenido muy claro que echar la vista atrás fuese especialmente productivo”, confesó. Sin embargo, admitió que el vínculo infantil compartido era más fuerte que cualquier reticencia.
![[Img #233849]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/7478_captura-2026-02-28-212842_1581.jpg)
Eduardo evocó la diversidad de caminos recorridos por sus compañeros desde que abandonaron el colegio: destinos lejanos como Japón o Angola, ciudades como Valencia o Málaga, y trayectorias más próximas a Benavente. A pesar de ello, sostuvo que todos esos rumbos han estado, en mayor o menor medida, condicionados por las experiencias vividas en el colegio.
Con humor cómplice, recordó detalles que solo quienes compartieron aquella etapa podían comprender —como la famosa “rayita verde” por la que había que caminar— y dejó para la intimidad de la comida posterior las anécdotas más atrevidas. Pero también hubo espacio para la reflexión y la gratitud. En nombre de toda la promoción, agradeció al claustro el tiempo y el esfuerzo dedicados, poniendo el acento no tanto en las calificaciones como en el cariño y la paciencia recibidos.
![[Img #233850]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/5868_captura-2026-02-28-212842_1584.jpg)
Especialmente emotivo fue su reconocimiento a las Hijas de la Caridad y a Sor Josefina, destacando la impronta humana y social que han dejado en el centro y en la ciudad. “El colegio tal y como lo conocimos no existe; es distinto, es presente”, afirmó, invitando a aceptar los cambios sin perder la esencia.
Tras los discursos, el grupo se trasladó a la capilla del colegio. Allí, en un ambiente más íntimo, tuvo lugar un breve momento de recogimiento que sirvió para agradecer el camino recorrido y recordar a quienes no pudieron estar presentes.
La jornada concluyó con una comida de hermandad en la que el tiempo pareció diluirse entre conversaciones interminables. Las risas volvieron a ocupar el espacio, esta vez acompañadas de la certeza de que la vida, con sus giros y responsabilidades, no ha borrado el vínculo esencial que nació entre aquellas paredes.
![[Img #233839]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/4165_6k9a3896.jpg)
![[Img #233842]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/2889_6k9a3934.jpg)
![[Img #233844]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/3720_6k9a3936.jpg)
![[Img #233845]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/9793_6k9a3949.jpg)
![[Img #233846]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/5177_6k9a3959.jpg)
![[Img #233848]](https://interbenavente.es/upload/images/02_2026/2627_captura-2026-02-28-212842_1572.jpg)



Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.183