El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, fue recibido ayer en audiencia por el papa Francisco junto con otros diez prelados españoles, durante su Visita “Ad Limina” a la sede apostólica de Roma.
En el marco de la Visita “Ad Limina Apostolorum” de los obispos de España al papa Francisco, ayer, jueves 27, el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha tenido ocasión de saludar personalmente al Santo Padre y de dialogar con él sobre la situación actual de la Diócesis que rige.
Tal como ha informado el Vatican Information Service, el Papa ha recibido en audiencia por la mañana a once prelados españoles, entre los que se encontraban los obispos de la provincia eclesiástica de Valladolid (Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid; Jesús García Burillo, obispo de Ávila; Raúl Berzosa, de Ciudad Rodrigo; Carlos López, de Salamanca; Ángel Rubio, de Segovia, y el prelado zamorano). Además, participaron en la audiencia los obispos de la provincia eclesiástica de Zaragoza.
Preguntado por su valoración del encuentro con el Papa, monseñor Martínez Sacristán señala que “las impresiones son óptimas, extraordinarias”, y afirma que el encuentro y su tono cordial “es expresión de la comunión perfecta de todos los obispos con el Santo Padre y de todos los obispos entre sí y con la Iglesia de Roma”. Por eso dice que “nuestra visita de ayer fue, yo creo, extraordinaria”.
El obispo explica que hubo ocasión para una presentación individual de cada uno de los obispos y sus diócesis, y diálogo en grupo con Francisco, “un diálogo muy ameno y muy fraterno”, según el prelado. “Queda por delante que seamos conscientes de vivir la comunión con él, y que seamos conscientes de aquello a lo que nos invita”. Por eso “nuestra Iglesia tendrá que seguir siendo una Iglesia que camina junto al Señor, unida muy especialmente al papa Francisco”.
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El encuentro ha durado alrededor de una hora y media, y tanto el Papa como los obispos han compartido sus vivencias apostólicas. Entre otros temas que ha abordado el Santo Padre se encuentran la situación de los jóvenes en España y el desempleo juvenil, la necesidad de salir a la misión a los alejados de la Iglesia, la presencia de la comunidad cristiana en las periferias y la ternura con los más necesitados.
Además
del encuentro de ayer y de las reuniones en los dicasterios de la curia romana,
la visita “Ad Limina” se completa con diversos momentos litúrgicos,
espirituales, pastorales y de intercambio fraterno entre los obispos. Uno de
los momentos más significativos será el discurso del papa Francisco a todos los
obispos españoles, el lunes 3 de marzo. Se espera que el Santo Padre señale las
prioridades pastorales para la Iglesia de España.




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