Los objetivos concretos de esta campaña abarcan desde el control de
la ofertas y promociones de los productos navideños, tanto alimenticios
como industriales y juguetes, como la comprobación del grado de
cumplimiento de la legislación de consumo en estos productos, en las
hojas de reclamaciones y en el control de los precios.
En concreto la campaña se centra en los productos alimenticios
específicamente navideños, que sólo se comercializan en estas fechas, en
productos industriales que pueden ser objeto de regalo como son los
electrodomésticos, productos informáticos, cámaras fotográficas y de
video, juegos, textil, calzado, marroquinería y juguetes entre otros. Se
están inspeccionando también las ofertas realizadas con publicidad
expresa, tanto buzoneada, por correo, a través de páginas web, así como
disponible en el propio establecimiento, o bien anunciada gráficamente
en los medios de comunicación. Esta publicidad, folletos, catálogos y
periódicos, se adjuntará en las actas de inspección.
Los inspectores de consumo elaboran un estudio del material
publicitario que se realiza de forma previa a las visitas a los
establecimientos. En cualquier caso la visita se convierte en
imprescindible en aquellos en los que, principalmente tras el estudio de
la publicidad, existan indicios de posibles incorrecciones.
Hay tres aspectos en los que la campaña establece un seguimiento
especial. El primero se centra en la publicidad de las ofertas que se ha
de basar en el principio de veracidad, por tanto la información se debe
ofrecer de modo que no oculte, ni encubra o falsifique el contenido y
las condiciones de la misma. Por este motivo se hará especial
seguimiento en que la publicidad no utilice expresiones que induzcan a
error sobre la naturaleza y las características de los productos, sobre
el precio y las condiciones de pago, entre otros aspectos.
En segundo lugar los productos que el comerciante distribuye como
oferta, se tienen que corresponder con los presentados en la publicidad,
tanto en su naturaleza, características y calidad, así como en el
precio y en las condiciones de la oferta. Siguiendo con este criterio
los productos ofertados han de estar dispuestos realmente a la venta en
el establecimiento durante el período de duración de la oferta. Si no es
así los inspectores comprobarán la documentación de adquisición, el
volumen de mercancía, fechas, y la justificación de la venta motivo por
el cual ya no están disponibles.
Calidad en las ofertas
Las ofertas y promociones, no pueden encubrir la venta de productos
que incumplen la normativa que les afecta. Las inspecciones de esta
campaña de Navidad verificarán el cumplimiento de las exigencias de su
normativa y en particular, las fechas de consumo y las condiciones de
conservación. Por otra parte se realizará una verificación de que los
productos industriales tengan cobertura de asistencia técnica, cuando
ésta sea exigible, y de si se producen irregularidades en cuando a
garantías. En cuanto a los juguetes se verifica el etiquetado y más
especialmente el marcado CE. En todas las visitas de inspección, se
formulará un acta que recogerá los resultados del control realizado,
haciendo hincapié, fundamentalmente, en las irregularidades que se
detecten en relación con los aspectos objeto de control.
Inspecciones de la campaña
Antes de cualquier visita se estudian los objetivos, se unificarán
los criterios de actuación y se establece una metodología para evitar
repeticiones en el control de los productos. La programación de las
visitas a los establecimientos por provincias se realiza de forma
aleatoria y se distribuye por provincias de la siguiente forma: Ávila
recibirá 16 visitas de inspección, Burgos 32, León 62, Palencia 26,
Salamanca 40, Segovia 16, Soria 10, Valladolid 72 y Zamora 13. En total
se realizarán como mínimo 300 inspecciones que se repartirán al 50 %
entre jugueterías y establecimientos que venden otros productos
navideños.
Como es lógico se prestará especial atención a los juguetes
comprobando una tipología bastante amplia que abarca desde juegos
sociales y de mesa, juguetes escolares y deportivos, de construcciones,
de imitación del hogar pasando por vehículos, puzzles y juguetes de bebé
hasta muñecas, peluches y juegos científicos y magnéticos.
Precios y Hojas de Reclamaciones
Para que el derecho a la información de los consumidores y usuarios
sea respetado, en todos los establecimientos que se visiten se
comprobará el correcto marcado de precios, así como la preceptiva
tenencia de las hojas de reclamaciones y en que todo momento estén a
disposición de cualquier consumidor que las solicite. Estos aspectos
quedan registrados en el acta de inspección, y así se informará
posteriormente, para, en su caso, adoptar las correspondientes medidas
sancionadoras si fuera el caso.
Balance de la Inspección de Consumo en 2013
Durante el año 2013 se han realizado en Castilla y León casi 12.000
actuaciones de la inspección de consumo que se han repartido en
inspecciones y tomas de muestras de productos alimenticios e
industriales y de inspección de servicios. En concreto las 11.981
acciones realizadas se han distribuido en 1.646 inspecciones de
productos alimenticios, de las que 677 inspecciones han sido positivas y
458 negativas también se han tomado 511 muestras de estos productos
para su análisis. Se han realizado 9.015 acciones de inspección en el
ámbito de los productos industriales, de las cuales 1.659 han sido
positivas, 6.739 negativas y 617 tomas de muestras para la verificación
de su adecuación a la legislación. Por último se han realizado en el
ámbito de los servicios 1.320 inspecciones de las cuales han resultado
positivas 759 y negativas 561.
Sanciones
El procedimiento sancionador se inicia cuando se detecta el
incumplimiento de la normativa que se aplica a los productos que se
ofrecen a los consumidores y los servicios que se prestan. Este
procedimiento de aplicación de sanciones se produce después de que haya
habido un número determinado de amonestaciones y advertencias. La
finalidad es restaurar un orden en el que los derechos de los
consumidores queden suficientemente protegidos, en conclusión en que las
cosas estén bien hechas.
A lo largo del año 2013 se han iniciado 432 expedientes
sancionadores, de los cuales 62 corresponden a productos alimenticios,
183 a productos industriales y 187 a servicios prestados. La suma de
estos expedientes muestra una cifra total de expedientes iniciados en
2013 que asciende a un total de 432. El inicio de estos expedientes por
los inspectores de consumo está motivado en la detección de la
adulteración y fraudes de calidad, fraudes de peso, transacciones
comerciales, irregularidades en precios, y en la normalización y
condiciones de venta.
Por otra parte los expedientes sancionadores resueltos durante 2013
muestran que ha habido un total de 384 sanciones por un valor que
asciende a los 554.912 euros. En el ámbito de la alimentación ascienden a
59 expedientes por valor de 57.143 euros. Ha habido 182 expedientes que
ascienden a los 172.125 euros en expedientes sancionadores a productos
industriales y en servicios se han realizado 143 sanciones que ascienden
a los 325.644 euros. Se puede observar que no coinciden los expedientes
sancionadores con el número de expedientes iniciados en el año 2013,
puesto que en los sancionadores hay expedientes incoados en el año 2012
de la misma forma que hay expedientes de 2013 que todavía no han tenido
resolución.
Denuncias
De la misma forma que la Consejería de Economía establece
inspecciones y expedientes sancionadores dentro de las distintas
campañas de inspección, a través de la Inspección de Consumo se procede a
la verificación de las denuncias presentadas sobre distintos aspectos
de bienes industriales y alimenticios, así como de servicios.
Desde el 1 de enero hasta el 17 de diciembre de 2013 se han
presentado un total de 3.079 denuncias y se han resuelto 3.018. En Ávila
ha habido 217 denuncias presentadas, Burgos ha tenido 424, León 720,
Palencia 283, Salamanca 465, Segovia 80, Soria112, Valladolid 403 y
finalmente en Zamora se han presentado 375.
Campañas de Inspección
Durante el año 2013 se han puesto en marcha un total de 7 campañas
nacionales en el territorio de la Comunidad. Estas campañas, realizadas
en distintos periodos del año se han centrado en la inspección y control
de la promoción de productos con rebajas de precios vinculadas a la
compra de varias unidades de productos alimenticios, en alérgenos en
alimentos, su etiquetado y composición; en la verificación de páginas
web de compraventa de automóviles, así como en la inspección de talleres
de reparación de automóviles. Se ha realizado un calendario de
inspección de colchones de cama y también de control de pilas, pilas
recargables y cargadores de teléfonos móviles, en concreto para el
control de su etiquetado y su seguridad eléctrica.
Por otra parte se han desarrollado 12 campañas de inspección de
consumo en el ámbito de la Comunidad que se han centrado entre otros
asuntos en el control de la coincidencia entre el precio ofertado con el
precio cobrado en grandes superficies, en la inspección de bicicletas,
en los servicios tipo ‘cose todo’, en la verificación sobre
documentación de viviendas en compraventa, pasando por un plan
coordinado de seguimiento intensivo recomendado por la Comisión Europea
para la detección de carne de caballo en determinados productos en el
mercado europeo sin que en el etiquetado se haga mención a esta
presencia, así como en la inspección y control de patatas de consumo, la
inspección de estaciones de servicio, y hasta la Inspección de centros
de bronceado mediante aparatos con emisores de radiaciones ultravioletas
y de inspección y control sistemático de rebajas de verano.
Por otra parte la Dirección General de Comercio y Consumo está
permanentemente coordinada con la red nacional de alertas de consumo de
forma que durante 2013 ha emitido 26 alertas de consumo que ha afectado a
productos relacionados con artículos de puericultura, cosméticos,
luminarias, juguetes, material eléctrico, vestimenta infantil, productos
químicos y vehículos, entre otros
Arbitraje de consumo
El arbitraje de consumo es un instrumento extrajudicial que permite
resolver los conflictos de intereses entre comerciantes y empresas y
consumidores a través de un acuerdo conocido como laudo y que es de
obligado cumplimiento entre las partes.
Desde el año 2008 hasta 2013 los consumidores han solicitado en
Castilla y León un total de 9.862 solicitudes de arbitraje, de las
cuales se han resuelto 7.111 con la emisión de 395 laudos. En concreto
en 2013 se han producido 1.692 solicitudes de reclamaciones de distintos
tipos de productos y servicios, se han resuelto 1891 solicitudes que
incluyen reclamaciones de ejercicios anteriores y un total de 592
acuerdo extrajudiciales entre las partes.
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