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Energía

¿Es rentable instalar puntos de carga eléctricos en tu empresa?

Interbenavente Jueves, 03 de Octubre de 2024 Tiempo de lectura:

La movilidad eléctrica está tomando protagonismo a un ritmo vertiginoso, y con ello, la necesidad de infraestructuras de carga se ha convertido en una prioridad para empresas de diversos sectores. Ante este panorama, muchas organizaciones se preguntan si es rentable instalar puntos de carga eléctricos en sus instalaciones. La respuesta depende de varios factores, pero en términos generales, la inversión puede ser altamente beneficiosa tanto a corto como a largo plazo

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A lo largo de este artículo, analizaremos los aspectos económicos, fiscales y operativos que entran en juego cuando una empresa decide apostar por la instalación de punto de recarga para coche eléctrico. También desglosaremos las ventajas que pueden convertir esta inversión en una opción rentable y estratégica para el futuro.

 

Ahorro a largo plazo

 

Uno de los principales motivos por los que la instalación de puntos de carga eléctricos en empresas es rentable es el ahorro que se obtiene a largo plazo. Si bien el coste inicial de la instalación puede parecer elevado, la reducción en el gasto energético y de mantenimiento de los vehículos eléctricos compensa rápidamente esta inversión.

 

Los vehículos eléctricos requieren menos mantenimiento que los coches de combustión, lo que implica una reducción de los costes operativos de la flota empresarial. Además, al contar con estaciones de carga propias, las empresas tienen la posibilidad de recargar los vehículos con tarifas eléctricas más económicas, especialmente si se instalan durante horarios valle, donde el precio de la electricidad es más bajo.

 

A esto se le suma la posibilidad de integrar energías renovables en el proceso de carga, como los paneles solares, lo que puede reducir aún más el coste energético. De esta forma, las empresas no solo ahorran en combustible, sino que también reducen su dependencia de fuentes de energía convencionales.

 

 

Beneficios fiscales y ayudas gubernamentales

 

Otro aspecto clave que hace que la instalación de puntos de carga eléctricos sea rentable son los incentivos fiscales y las ayudas que los gobiernos ofrecen para fomentar la transición hacia la movilidad sostenible. En España, por ejemplo, existen programas como el Plan MOVES III, que ofrece ayudas para la instalación de infraestructuras de recarga eléctrica en empresas. Estas subvenciones pueden cubrir hasta el 70% de los costes de instalación, lo que reduce considerablemente la inversión inicial.

 

Además de las ayudas directas, las empresas que apuestan por la sostenibilidad a través de la instalación de punto de recarga para coche eléctrico pueden beneficiarse de deducciones fiscales en el impuesto de sociedades. Algunas comunidades autónomas también ofrecen incentivos adicionales, como reducciones en ciertos impuestos locales, lo que convierte esta inversión en una opción muy atractiva desde el punto de vista económico.

 

 

Atraer y fidelizar a los empleados

 

No solo los números juegan a favor de las empresas que instalan puntos de carga eléctricos, también lo hace el bienestar de los empleados. Cada vez más trabajadores optan por vehículos eléctricos como alternativa de transporte, y el hecho de que la empresa ofrezca la posibilidad de cargar sus coches en las instalaciones es un plus que muchos valoran.

 

Disponer de estaciones de recarga en el lugar de trabajo puede ser un incentivo para atraer y retener talento. Esto es especialmente cierto en aquellos sectores donde la sostenibilidad es un valor añadido importante para los empleados, como en las industrias tecnológicas o en empresas comprometidas con el medio ambiente. Ofrecer a los empleados la posibilidad de cargar sus vehículos eléctricos de forma cómoda y económica genera satisfacción y refuerza la imagen de la empresa como una entidad responsable y moderna.

 

 

Mejorar la imagen corporativa

 

En un mundo donde la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente se han convertido en un imperativo, contar con infraestructuras para la recarga de vehículos eléctricos es una forma de mostrar el compromiso de la empresa con el desarrollo sostenible. La instalación de puntos de carga eléctricos transmite un mensaje claro a los clientes, socios y empleados: la empresa apuesta por la innovación y está alineada con las tendencias globales hacia un futuro más limpio.

 

Además, cada vez más clientes prefieren hacer negocios con empresas responsables, y ofrecer servicios de recarga eléctrica puede ser un diferenciador importante. Al tener puntos de carga eléctricos en sus instalaciones, las empresas no solo mejoran su imagen, sino que también atraen a una clientela más concienciada con el medio ambiente.

 

 

Generación de ingresos adicionales

 

Para las empresas que deciden instalar puntos de carga en áreas accesibles al público, existe la posibilidad de generar ingresos adicionales al ofrecer el servicio de recarga a terceros. Esto es especialmente viable en empresas ubicadas en zonas urbanas o en áreas de gran afluencia de tráfico, donde los conductores buscan activamente lugares para recargar sus vehículos eléctricos.

 

Mediante acuerdos con operadores de recarga o simplemente estableciendo tarifas competitivas, las empresas pueden recuperar la inversión inicial y generar un flujo de ingresos adicional. Esta opción convierte la instalación de puntos de carga en un activo rentable no solo para el uso interno de la empresa, sino también como un servicio para los clientes o la comunidad.

 

 

Contribución a la sostenibilidad y reducción de la huella de carbono

 

Más allá de los beneficios económicos, instalar puntos de carga eléctricos en la empresa tiene un impacto positivo en el medio ambiente. Al fomentar el uso de vehículos eléctricos entre los empleados y clientes, la empresa contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ayudando a mitigar el cambio climático.

 

Esta contribución a la sostenibilidad no solo mejora la reputación de la empresa, sino que también la alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y las políticas nacionales e internacionales para la reducción de la huella de carbono. En un contexto donde cada vez más legislaciones imponen restricciones a los vehículos de combustión, apostar por la movilidad eléctrica es una decisión estratégica para el futuro.

 

 

Conclusión

 

Instalar puntos de carga eléctricos en tu empresa es una inversión que, aunque requiere un desembolso inicial, ofrece beneficios significativos tanto a nivel económico como operativo. El ahorro en costes energéticos y de mantenimiento, los incentivos fiscales, la mejora de la imagen corporativa y la satisfacción de los empleados son algunos de los factores que hacen que esta inversión sea rentable a medio y largo plazo.

 

Si bien cada empresa debe evaluar sus propias necesidades y circunstancias, la instalación de punto de recarga para coche eléctrico no solo es una apuesta por la sostenibilidad, sino también una decisión inteligente desde el punto de vista financiero. Además, el crecimiento constante de la movilidad eléctrica garantiza que esta inversión será cada vez más relevante en los próximos años.

 

 

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