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Eclipse

El eclipse de sol comenzará en Benavente el viernes a las 9 y cinco minutos

Interbenavente.es Jueves, 19 de Marzo de 2015 Tiempo de lectura:

Durante dos horas y trece minutos la luna se situará entre la tierra y el sol alcanzando un oscurecimiento de hasta el 71,3%

En Benavente el eclipse será parcial:
Inicio del eclipse: 9h 5m 52s
Máximo del eclipse: 10h 9m 33s
Fin del eclipse: 11h 18m 40s
Duración del eclipse: 2h 13m


Características del eclipse parcial en el máximo local:
Magnitud: 0,765
Oscurecimiento: 71,3%
Altura sobre el horizonte: 28,2
Razón de diámetros entre Luna y Sol: 1,047
Distancia entre los centros de Luna y Sol: 8,300

 

[Img #31164]

 

¿Qué es?

Denominamos eclipse de Sol al fenómeno por el cual la luz del Sol es total o parcialmente ocultada al interponerse un astro entre el Sol y el observador. En los eclipses de Sol vistos desde la Tierra, el astro que oculta el Sol es la Luna.

Eclipse de Sol

Desde el punto de vista del observador, los eclipses de Sol se clasifican en: totales, anulares y parciales. Dicho observador dirá que ha visto un eclipse total cuando ve la Luna cubrir enteramente el disco del Sol. Sin embargo, otro observador situado centenares de kilómetros más al norte o más al sur que el primero verá la Luna cubrir sólo una parte del Sol, de manera que para él el eclipse será parcial. Este es el caso del eclipse de 20 de marzo de 2015; en las islas Feroe y las Svalbard podrán verlo como total pero en España lo veremos como parcial.

Franja de totalidad


Hay ocasiones en las que la Luna no llega a cubrir enteramente el Sol desde ningún punto de la Tierra, por lo que para todos los observadores el eclipse es parcial. Tal es el caso del eclipse de Sol de 13 de septiembre de 2015, que en cualquier caso no se podrá observar desde nuestro país al ocurrir de noche en España.

Otro tipo común de eclipses es el eclipse anular. Estos se dan cuando el observador ve que el disco de la Luna no llega a cubrir el disco del Sol, aunque sus centros estén bien alineados. Esto es debido a que la Luna se encuentra ese día más lejos de la Tierra que en el caso de un eclipse total, de modo que su disco se ve más pequeño que el del Sol. En tal caso se observa un anillo brillante rodeando el disco lunar. Tal fue el caso del eclipse del 3 de octubre del 2005 que pudimos ver desde muchos lugares de España.

Eclipse anular de SolFranja de anularidad


Los eclipses de Sol totales o anulares sólo se ven así en una estrecha y larga franja (en rojo en la figura superior derecha) que cruza un hemisferio de la Tierra, aquél en que es de día durante el eclipse. Por ello, la probabilidad de ver un eclipse total o anular es muy baja. En cambio, los eclipses parciales se ven en una zona mucho más extensa y por ello tenemos ocasión de ver muchos a lo largo de nuestra vida.

Orbitas de Tierra y Luna


El plano por el que orbita la Luna alrededor de la Tierra (en color azul en la figura superior) está inclinado 5º respecto al plano por el que orbita la Tierra (y la Luna) alrededor del Sol (en amarillo). Dado que los eclipses requieren del alineamiento casi perfecto de los tres astros, los eclipses se dan muy pocas veces a lo largo del año. La Luna tarda un mes aproximadamente en completar una vuelta alrededor de la Tierra, por lo que si ambos planos coincidieran tendríamos 12 eclipses de Sol y otros 12 de Luna cada año. En la práctica, el número de eclipses que se dan cada año es de entre 4 y 7, incluyendo los de Sol y Luna. En muchos casos los eclipses son parciales (o incluso penumbrales sólo en los de Luna), y visibles desde una fracción de la superficie terrestre. Cuando la Luna se encuentra cerca del Sol en el cielo la fase es de luna nueva, y existe la posibilidad de un eclipse de Sol. Cuando la Luna se encuentra en la dirección opuesta al Sol (visible toda la noche) la fase es de luna llena, y existe la posibilidad de un eclipse de Luna.

 

 

Precauciones básicas:

  • Nunca debe observarse el Sol directamente, a simple vista o con gafas de sol. Durante un eclipse parcial el Sol nunca está totalmente cubierto por la Luna y por lo tanto mirarlo sin una protección segura y adecuada puede dañar los ojos, al igual que sucedería en un día cualquiera cuando no hay eclipse.
  • Tampoco debe observarse el Sol con aparatos (cámaras, vídeos) o instrumentos (telescopios, prismáticos) que no estén preparados para ello y dispongan de los filtros solares correspondientes. Tampoco debe observarse con filtros no homologados para la observación segura del Sol.
  • El Sol puede ser observado sin ningún peligro viendo su imagen proyectada sobre algún tipo de pantalla situada a la sombra. Por ejemplo, la imagen conseguida sobre una pared o un techo con un espejito plano cubierto enteramente con un papel al que se ha recortado un agujero de menos de 1 cm de diámetro. No observe la imagen del Sol en el espejo, mire sólo la imagen proyectada.
  • El Sol puede ser observado con seguridad mediante unos filtros denominados comúnmente gafas de eclipse. Deben estar homologadas por la Comunidad Europea para la observación solar (índice de opacidad 5 o mayor) y deben ser usadas siguiendo las instrucciones impresas en ellas. Deben estar en perfecto estado de conservación. No ande mientras las use, preferiblemente permanezca sentado. No se las quite hasta haber apartado su mirada del Sol. No deben ser usadas con aparatos ópticos, aunque sí pueden superponerse a las gafas graduadas de uso habitual.
  • Se desaconseja utilizar instrumentos ópticos salvo por parte de profesionales o expertos de reconocida experiencia en la observación solar. No se deben utilizar filtros solares que se enroscan al ocular, pues alcanzan una alta temperatura y pueden romperse. Si son necesarios, los filtros deben colocarse delante del objetivo.

Observación del Sol a simple vista: gafas de eclipse

Observar el Sol siempre entraña riesgo, pues la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda (principalmente infrarrojo, visible y ultravioleta) puede dañar la vista, produciendo incluso ceguera si la observación es prolongada. Como regla general, y como en un día cualquiera, no debe observarse el Sol directamente: ni con aparatos, ni filtros o a simple vista. Esto es así tanto al observar el Sol sin eclipsar, como con el Sol parcialmente eclipsado o durante un eclipse anular.

Para evitar cualquier accidente conviene observar el Sol proyectando su imagen sobre una cartulina, pantalla, pared o techo. Sólo en caso de disponer de un filtro profesional, homologado para la observación visual del Sol, se puede usar para ello. Los filtros caseros son totalmente desaconsejables. No son adecuados para ver el Sol: gafas de sol, cristales ahumados, radiografías, reflejos en el agua, filtros baratos de todo tipo, filtros destinados a otros menesteres... Algunos de estos sistemas filtran la luz visible pero no la invisible (radiación infrarroja y ultravioleta), pudiendo causar daños transitorios o permanentes a la vista.

Recomendamos encarecidamente visualizar el Sol por proyección, tal como se describe más abajo, o bien usar un filtro homologado, por ejemplo los popularmente conocidos como gafas de eclipse, que reducen la luz solar en un factor superior a 30.000 veces. Deben cumplir la certificación correspondiente de la Comunidad Europea. La observación mediante gafas de eclipse debe realizarse durante cortos periodos de tiempo (medio minuto) seguidos de descansos de mayor duración, y nunca usarlas conjuntamente con unos prismáticos o un telescopio, instrumentos que requieren sus propios filtros colocados delante del objetivo.

proyeccion

El método más simple para proyectar la imagen del sol consiste en utilizar dos cartulinas, a una de las cuales se practicará un pequeño agujero (de unos milímetros, no hace falta que sea circular). Colocándose uno de espaldas al sol, se sujeta esta cartulina de manera que su luz pase por el agujero y aparezca en la otra, situada a dos o tres palmos de distancia y a la sombra de la primera. (Viene a ser una cámara oscura.) En lugar de una cartulina agujereada puede usarse una espumadera de cocina, obteniéndose en este caso múltiples imágenes del Sol.

Para proyectar la imagen del Sol obteniendo más luminosidad, pueden utilizarse unos prismáticos (o un pequeño telescopio), aunque por periodos de tiempo muy cortos a fin de que no se dañen por el calor del Sol. El enfoque de la imagen se consigue ajustando la corrección dióptrica del ocular. La imagen inferior izquierda muestra este método. Precaución: ¡no mirar por el aparato!

conprismaticos.jpgproyeccion

Otro sistema seguro y sencillo consiste en proyectar sobre una pared que esté a la sombra o sobre el techo la imagen del Sol obtenida con un espejo plano de mano cubierto con un papel al que se ha recortado un agujero de entre 5 y 10 milímetros de diámetro. Este sistema se muestra esquemáticamente en la imagen superior derecha.

 

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