Día Viernes, 30 de Enero de 2026
“El Futuro de un Ecosistema único: El Lago de Sanabria” ha sido la última conferencia dentro de la jornadas de Naturaleza y Montaña.
La problemática de contaminación que está viviendo el Lago de Sanabria importa, y mucho, a los benaventanos, prueba de ello es la numerosa asistencia de público a la conferencia del biólogo zamorano Antonio Guillén, uno de los investigadores que está tratando la “enfermedad” del Lago del Sanabria desde el año 2012, cuando se empezaron a detectar los primeros síntomas de contaminación.
Guillén, estuvo dispuesto durante su conferencia a atender las preguntas y dudas de los asistentes, de hecho vino acompañado de un microscopio y muestras obtenidas, hoy mismo, del Lago para que los asistentes se acercaran y comprobaran de manera más minuciosa, los componentes corrosivos que están degradando las aguas de este lago glaciar.
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Antonio Guillén explicaba los cambios que se están produciendo, el primero de ellos ha sido la desaparición de muchas especies que producen el plancton, el alimentos de los peces, en segundo lugar la aparición de hongos microscópicos que han atacado a estos peces y han invadido las poblaciones de plancton, lo que produce que cada semana el estado de salud del Lago cambie. Las temperaturas que han comenzado a bajar en estos días, ayudan que esos cambios se aceleren, lo que produce una inestabilidad del ecosistema.
Durante los meses de verano se ha evitado que los restos fecales llegaran a las aguas del Lago de Sanabria, una mínima medida que ha aliviado en poco porcentaje la situación de este paraje, al que se siguen vertiendo residuos llegando, en un futuro no muy lejano, a su deterioro de manera irreversible.
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La transparencia de las aguas dista mucho de la alcanzada hace aproximadamente 12 años en los que se llegó a los 14 metros de profundidad, actualmente ronda los 3 ó 3,5 metros de profundidad, a lo que se le suma el color verdoso del agua, debido al fósforo, nitratos y materia orgánica en suspensión.
Una realidad donde Guillén reconoce que no se quiere ver por parte de los responsables, quienes se respaldan en el cambio climático para justificar esta situación. El único aliento fresco que recibe el Lago de Sanabria proviene del río Tera que ayuda al lavado de suelo y los organismos que porta contribuyen a su recuperación. Aún así, para que la recuperación sea efectiva es necesario un fuerte ataque a los vertidos incontrolados.
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