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Cuidando tu cuerpo

MITOS (II) - "Se te han montado los tendones"

Particularmente, prefiero los montados de lomo pero hay gustos para todo.


En el caso de los tendones lo más rápido e “indoloro” será utilizar una imagen que nos servirá de guía para comprender cuál es el camino que tomó la sabia Naturaleza para evitar un problema que, sin duda, se hubiese producido si no fuese por los retináculos (además de otras estructuras).

Retinaculo+extensor+mano.jpg

Este dibujo describe la parte dorsal de la mano, es decir, la contraria a la palma de la mano. Como podéis observar el retináculo de los tendones extensores de los dedos hace casi inviable el solapamiento de éstos. A esto debemos sumar la fascia* superficial que hace de sujeción para todas las estructuras que se encuentran bajo la piel. Tanto los retináculos como las fascias (la superficial como las internas) se localizan en todas las partes del cuerpo, realizando una función estructural importantísima. Es obvio que, como en el caso de los “nudos”, el dolor que implicaría una lesión como esta sería insufrible.

Cuando notamos un dolor agudo en una zona del cuerpo en la que los tendones son evidentes y accesibles, si los palpamos notaremos que se comportan como cuerdas de una guitarra están duros y se resisten al movimiento. En la mayoría de las ocasiones nos encontramos con una tendinitis importante que, fácilmente, implicará parte del músculo y tejidos anejos (las células inflamatorias se mueven). En otros casos, los tendones han sufrido un proceso de adaptación-degeneración llamado tendinosis (para más información sobre la tendinosis leer el artículo Tendinosis: cuando degenera un tendón publicado en la revista Natural nº 83) que supone su engrosamiento y cierta pérdida de elasticidad –así como pequeñas inflamaciones recurrentes-. Y, por último, hay un tercer caso que seguro habréis experimentado alguno de vosotros más de una vez. Cerramos los dedos de la mano y sentimos un calambre que nos sube desde la parte interior de la muñeca hasta el codo. Esto sí que da la sensación de tendones jugando entre ellos. Pues podemos decir que esta vez sí. En el lado interno de la muñeca el retináculo que sujeta los tendones de los músculos flexores de los dedos (el famoso túnel carpiano) es igual al que se ve en la imagen superior pero la disposición de los tendones hace que tengan cierta movilidad lateral dando, bajo determinadas circunstancia, ese toque de atención.

Resumiendo, el “montado” de tendones no es una patología que deba preocuparnos, la tendencia fisiológica del cuerpo es a unir tejidos y no a dejar tanta movilidad entre ellos como para que se peleen. Una vez más el ejercicio físico y unos hábitos de vida saludables casi nos garantizan la salud estructural y funcional de nuestros tejidos blandos. Como siempre, he omitido patologías y lesiones graves y/o degenerativas puesto que no es mi competencia y, además, haría este post tremendamente farragoso. Ante cualquier duda acudid siempre a personal cualificado.

Continuará…

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