Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Historia

La fiesta de la Veguilla, por Juan Carlos de la Mata Guerra

Las Fiestas de la Veguilla, son las fiestas patronales de Benavente, que se celebran en honor de la Virgen de la Vega.

Artículo de Juan Carlos de la Mata Guerra
publicado en http://www.ssantabenavente.com

 

Se denominan así  para diferenciarlas de las que tienen lugar en su santuario del cercano pueblo de Cimanes de la Vega (Fiesta y Romería de la Virgen de la Vega). Las fiestas tuvieron durante varios siglos un carácter eminentemente religioso, centradas en las celebraciones en honor a su Excelsa Patrona (misas, novenario, completas y procesiones), sin embargo no carecieron de otros aspectos más profanos como la distribución de alimentos (pan), verbenas, concentraciones populares (petición del toro enmaromado) y otra serie de festejos que se fueron agregando y conformando con el paso de los años al cambio de gustos y necesidades. Festejos y actividades que vinieron a incorporarse a la fiesta y a completar su programación.

 

La fiesta tiene sus orígenes en una romería a la que acudía tradicionalmente el Concejo y villa de Benavente para efectuar un voto a la Virgen de la Vega y que se viene celebrando, según las primeras referencias localizadas desde el siglo XV en la localidad de Cimanes de la Vega y plenamente establecida desde 1520. Si bien dicho “Voto de Villa”, fue conmutado en numerosas ocasiones para su celebración en Benavente a lo largo del siglo XVIII, finalmente  a  mediados del siglo XIX se conmutó e instituyó definitivamente el día la Veguilla en Benavente, fiesta que se viene celebrando desde entonces anualmente el día de Pascuilla (lunes siguiente a la Dominica de Cuasimodo).

 

Se trata de una fiesta participativa identificación y unión de los habitantes de Benavente. En la que se aúnan la veneración a la Virgen de la Vega, Patrona de Benavente y de numerosos pueblos de la Vega del Esla y del Órbigo. Reúne elementos de índole religiosa (procesión, cultos, etc.) y elementos profanos (petición del Toro Enmaromado, verbenas, etc.). Son unas fiestas con unas características propias fruto del proceso y devenir histórico de Benavente y que responde a las tradiciones  e idiosincrasia de sus gentes. Reúnen originalidad por su contenido festivo y participativo.  Así a la tradicional “Petición del Toro”, durante la cual se produce una común unión de sus habitantes, ya que éstos  se sienten identificados con su Fiesta, Su Patrona y su Ciudad. Son unas fiestas integradoras y de sana camaradería, que a  la vez son muestra de fervor y devoción hacia la Patrona y explosión de  alegría y júbilo.

[Img #47867]

 

 

Origen de la celebración

 

La fiesta tiene su origen en la conmutación del voto que venía celebrándose desde el siglo XVI en la Ermita-Santuario de Cimanes de la Vega y que tradicionalmente venía efectuándose por el Concejo de Benavente. Dicha conmutación no se hizo anualmente efectiva hasta  1844,  si bien la devoción  y vinculación entre Benavente y dicho Santuario prosiguió en otras fechas solemnes de celebraciones en torno a esta devoción. En 1924 se produce una revalorización de las devociones marianas y concretamente hacia la Virgen de la Vega, Patrona de numerosos pueblos de la vega del Esla, situados éstos entre las actuales provincias de León y Zamora. Concretamente en dicha revitalización del Santuario y sus fiestas  tiene especial protagonismo Benavente, pues en ella se constituye la Asociación Piadosa de Nuestra Señora de la Vega para el restablecimiento del voto en Cimanes de la Vega.

 

La reanudación del voto en el Santuario de Cimanes en nada oscurece o eclipsa la fiesta de la Veguilla a celebrar en Benavente, pues ambas tienen lugar en diferentes fechas, aunque en los inicios ambas de la primavera. Además la Veguilla es una fiesta de carácter más municipal y tienen  componentes no sólo de carácter religioso, mientras que la Vega de Cimanes  es una romería a la que acuden los devotos de la Virgen de diversos pueblos de la zona. Durante muchos años, desde entonces, el Ayuntamiento de Benavente participó en ambas celebraciones, si bien desde los años setenta del pasado siglo la afluencia de romeros y devotos desde Benavente fue decayendo  y la asistencia de las autoridades locales fue solamente testimonial en algunas ocasiones, toda vez que la asociación piadosa dejó de tener relevancia en Benavente. 

 

[Img #47868]

 

Procesión y funciones religiosas

 

Entre los actos tradicionales que configuran las Fiesta de la Veguilla, se encuentran los de carácter religioso en honor de la Patrona. Estos actos o funciones religiosas vienen estipulados según acuerdo y concordia entre el Ayuntamiento de Benavente y el Cabildo de San Vicente de la misma. Desde muy antiguo, concretamente desde mediados del siglo XIX la Corporación Municipal de Benavente estaba obligada a cumplir con el precepto estipulado de fiesta votiva y a costear los gastos que dichas celebraciones religiosas originen.

 

[Img #47869]

Hasta mediados del siglo XX las fiestas tenían como preludio el traslado procesional de la imagen de la Patrona: la Virgen de la Vega, desde la Iglesia de San Nicolás de Bari, en Benavente, hasta la Iglesia de Santa María del Azogue  o la Mayor de Benavente (dicho traslado se efectuaba en la tarde del viernes  anterior a la Dominica de Pascuilla o de Cuasimodo). Es tradicional el inicio de un solemne Triduo, que comienza la tarde del viernes. El Triduo continua en la tarde del sábado y del domingo en dicha parroquia de Santa María la Mayor. El lunes de Pascuilla, festividad de la Veguilla,  tiene lugar una Misa solemne en la Iglesia de Santa María del Azogue, con asistencia de las autoridades, siendo tradicional el sermón  que según tradición suele pronunciar algún relevante orador sagrado. Durante muchas décadas se ha recurrido por parte de la Corporación a efectuar el encargo de dicho sermón a los más prestigiosos oradores del país. De ello da buena cuenta la documentación municipal donde en el expediente de fiestas de cada año se recoge un sin fin de gestiones por parte de la corporación, con el fin de seleccionar y procurar traer para dicha celebración a los más eminentes y reputados oradores de la Iglesia.

 

Otro componente religioso de la festividad son las solemnes Completas, que tienen lugar en la tarde de dicho día [Img #47870]en el mismo templo mayor. Hasta la década de los años setenta del pasado siglo (1970), al término de las mismas tenía lugar la Procesión con la Patrona, recorriendo las principales calles céntricas de Benavente, pero desde hace varias décadas dicha procesión fue trasladada a la mañana del mismo día, para mayor realce de la fiesta. Esta procesión tiene lugar en la actualidad, y  desde hace varias décadas, en la mañana del mencionado lunes de pascuilla, al término de la cual se celebra la solemne Misa y Sermón, ya mencionados.

 

 

El Pan de La Veguilla

 

Uno de los actos más tradicionales de las fiestas es la distribución del llamado “Pan de la Veguilla”, que antiguamente se distribuía entre los necesitados y las instituciones benéficas de la localidad y actualmente a todo aquel que lo solicita. La entrada de este pan obedece a la tradicional distribución de las limosnas entre los menesterosos y el obsequio de alimentos en la romería. Esta costumbre se trasforma a raíz del establecimiento y traslado de dicho voto a Benavente, y lo que era una comida de hermandad entre los romeros deriva, hacia mediados del siglo XIX, en donativos a los necesitados de la villa por parte del Ayuntamiento. Así a mediados del siglo pasado la corporación entregaba limosnas a las Instituciones Benéficas de la localidad. Con los años será el propio Ayuntamiento quien entregue esta ayuda en forma de pieza pequeña de pan blanco, aproximadamente de 250 gramos. Dicho pan era fabricado por las distintas panaderías locales a las que se asignaba uno distribuía un cupo de fabricación, eran piezas expresamente elaboradas para ese motivo y llevaban un sello de pan distintivo. Durante los años de la postguerra civil española dicho pan es entregado por auxilio social, cantina escolar, portería del Ayuntamiento y otras instituciones. Para su distribución se confeccionaban listados de necesitados y se les entregaba un vale para la retirada del pan. En la actualidad y desde hace varias décadas, es entregado a todo aquel que lo solicita en las dependencias de la policía municipal hasta que se agotan las existencias.

[Img #47871]

 

 

Petición del Toro Enmaromado

 

Otro de los actos que integran esta fiesta, es la llamada “Petición del Toro Enmaromado”, que tiene su origen a finales del siglo XIX, cuando a raíz de las dificultades para costear el festejo, se produce una protesta y reclamación de los mozos benaventanos, quiénes comienzan a irrumpir en la Sala de Plenos del ayuntamiento solicitando la concesión del Toro. Esta costumbre continúa realizándose hasta 1909, año en que se suprime el festejo del Toro Enmaromado, a causa de un Decreto Ministerial que prohibe los festejos con toros por la vía pública. Nuevamente y con renovada fuerza, desde 1939 se reanuda esta tradición de pedir el toro, convirtiéndose así también las tradicionales fiestas de La Veguilla en antesala indispensable de las fiestas del Corpus, hoy denominadas Fiestas del toro enmaromado (que fueron distinguidas en como Fiestas de Interés Turístico.

[Img #47872]

 

La costumbre de la petición, según la documentación  municipal, tuvo su origen en las dificultades de índole económica que se produjeron para costear el festejo del Toro Enmaromado, a celebrar durante la semana del Corpus. Estas dificultades, surgieron mayormente desde la desaparición de la figura del Obligado del Abasto (persona que tomaba por un año el arrendamiento del abasto de la carne en la tabla pública o Casa de las Carnicerías. Entre las cláusulas de su contratación figuraba la de proporcionar un toro para ser enmaromado y corrido por las calles de la villa la víspera del Corpus. Con la supresión de esta figura del sistema de arrendamiento  de este servicio, y desde la segunda mitad del siglo XIX, la celebración del toro enmaromado queda a merced de la disponibilidad económica del Ayuntamiento, los avatares políticos o a que este sea proporcionado por algún prócer o generoso acaudalado de la localidad.

 

[Img #47873]

En 1853 se acuerda por el Ayuntamiento lo siguiente: “considerando que en el corriente año no es como otros ha sido, obligatorio el abasto de carnes, y que no hay por lo mismo persona que de su cuenta facilite el toro que es costumbre costearle del fondo municipal, reintegrando su valor después de la corrida...”.

 

En sesión ordinaria de mayo de 1866, acuerdan los señores concejales: ...que por ser muy antigua la [Img #47874]costumbre de correrse un toro enmaromado la víspera del Corpus Christi y tener particular noticia que los deseos del vecindario manifestados a los mismos eran los de que no se suprimiese o extinguiese dicha función local cuyo origen no se conoce, y con la cual por efecto de la gran concurrencia de forasteros y de varias clases de vecindario mismo reportan conocida utilidad; proponiendo en su consecuencia dichos señores que la expresada corrida tenga efecto en el corriente año, el día de costumbre que ya está próximo...”.

 

La tradicional petición del toro enmaromado el día de La Veguilla tiene pues su origen en el siglo XIX, este que comenzó de una forma espontánea por los jóvenes o mozos benaventanos, fue convirtiéndose en uso y costumbre, tal es así que a comienzos del siglo XX se considera ya como una tradición que se incorpora como un acto festivo y ritual al conjunto de las celebraciones. De esto existe constancia en los libros de acuerdos municipales, así en sesión de 1 de mayo de 1908, siendo Alcalde de Benavente D. Bernardo Valbuena Mañanes, la presidencia puso en conocimiento de la Corporación: “...que en el día de la Veguilla siguiendo tradicional costumbre se había pedido por el pueblo se concediese  el toro enmaromado que de tiempo inmemorial viene corriéndose por las calles la víspera del Corpus...”.

 

Evolución de la fiesta

 

En 1939 con la recuperación del festejo del “Toro Enmaromado”, la tradicional petición cobra un renovado auge y sentido, si bien sigue sin constar su celebración en el programa oficial que se imprime con ocasión de las fiestas. Esta manifestación o petición popular, no sólo es tolerada sino que incluso es aprovechada institucionalmente (durante el acto el alcalde y las distintas autoridades del régimen invitadas a las fiestas, aprovechan el acto para  arengar a la masa e incluso lucir sus dotes oratorias e  improvisar algún discurso, aunque el motivo central del acto es la petición del toro enmaromado).

 

La incorporación del “Petición del Toro” al programa oficial de las fiestas no se produce sin embargo hasta mediados del siglo XX,  tal vez por su marcado carácter popular y profano dentro del conjunto de solemnes que caracterizan las fiestas Patronales y también por que no se considera propiamente un festejo o acto festivo propiamente sino una concentración petitoria de todo el pueblo ante la autoridad local. Desde entonces también comienzan a aparecer durante la petición pequeños grupos organizados o peñas que visten su indumentaria de trabajo o lucen algún distintivo o portan pancartas solicitando la concesión del toro, también comienzan a recibirse cartas y telegramas de los benaventanos ausentes o residentes en el extranjero sumándose a la petición.

 

[Img #47875]

 

A finales de la década de los años sesenta del pasado siglo XX, comienzan a surgir peñas más organizadas y numerosas con un carácter oficial, la petición gana en colorido y los intentos de discurso son interrumpidos constantemente por el grito de “toro, toro, toro”, se produce a menudo según el talante del alcalde de turno, un juego de complicidad entre autoridad y espectadores, pues a menudo la autoridad hace oídos sordos a la petición tratando de ser escuchado y de lanzar su pequeño discurso o laudanza a la “patria chica” y de hacer partícipe al publico de las mejoras conseguidas para la localidad durante su mandato. Interrumpido constantemente por un insistente “toro, toro, toro”, la autoridad incluso en ocasiones hace ademanes de enfado y de retirarse al interior del Consistorio. Al final abrumado por tal masa de público y su insistente petición, como un benaventano más unido a su pueblo, cede ante tal insistencia anunciando: ¡Tendréis Toro!. Con ello no sólo concede el toro, sino que se compromete tácitamente ha realizar las gestiones necesarias ante las autoridades pertinentes, hasta hace algunos años el gobernador de la provincia.

 

La Fiesta en la actualidad

 

La plaza y el Ayuntamiento se engalanan especialmente para el acontecimiento, al que acuden las peñas con sus banderas y emblemas que enarbolan desde los balcones del Consistorio. En la actualidad el colorido de las numerosas peñas juveniles que acuden a la plaza y una alegría incontenible contribuyen a dar mayor expectación a la fiesta. La plaza vibra al completo durante la tradicional petición, insistiendo en una serie de mensajes petitorios, entre los que destaca por su reiteración: ¡“toro, toro, toro!.

 

[Img #47876]

La víspera de la fiesta patronal de la Virgen de la Vega viene unida desde hace años a la Coronación de la Reina de las Fiestas y sus Damas de Honor, que constituye uno de los actos relevantes del año en la vida cotidiana de Benavente. La elección de esta corte representativa tiene lugar en algún establecimiento local, durante la noche del sábado anterior a la coronación por un jurado popular. Esta costumbre de la elección y coronación tiene su origen en 1964, cuando se eligió a la primera reina y damas de las fiestas del Corpus. Desde 1974 esta elección y coronación se celebra todos los años con motivo de las fiestas de la Veguilla, permaneciendo fijo este acto dentro de la programación festiva desde dicho año. Para dicho acontecimiento se engalana especialmente el teatro Reina Sofía con motivos alusivos a la ciudad, sus fiestas, sus monumentos, etc.  Hasta hace algunos años era habitual la intervención de un mantenedor, alguna persona que vinculada a Benavente a su comarca haya descollado en algún campo profesional, artístico y literario. En el discurso se suelen poner de relieve los valores y méritos artísticos e históricos de la ciudad y sus habitantes,  a la par que se ensalza la belleza de la corte femenina de las fiestas. El acto de  elección y coronación de la Reina de las Fiestas venía  completándose  con la actuación de algún grupo folklórico o musical de la región. En las últimas ediciones dicho acto se  ha transformado en un festival en el que intervienen diversos grupos musicales y de entretenimiento cuya recaudación va destinada a alguna asociación benéfica de la ciudad. Además de las tradicionales verbenas, se incluyen en la programación acontecimientos deportivos (campeonatos, carrera ciclista, etc.), junto a espectáculos taurinos, musicales, juegos y concursos infantiles, etc.

 

[Img #47877]

 

 

Tradición Popular

Su tradición de esta celebración de La Veguilla está avalada sobre todo por el sentir de sus habitantes, ya que son un hito en el devenir cotidiano de la ciudad y vienen a ser los prolegómenos de la gran fiesta de Benavente: “El Toro Enmaromado”. La memoria colectiva de su tradición, siempre presente desde hace muchas décadas en el recuerdo de las personas de más edad de la población, y sobre todo por la documentación municipal que avala más de siglo y medio de celebración. Si bien la celebración de La Veguilla tiene sus antecedentes en Benavente desde el siglo XVIII y sus orígenes más remotos en la romería que se celebraba este día en el santuario de Cimanes de la Vega desde el siglo XVI y que en cierta forma pese a las transformaciones y el paso de los siglos continúa rememorándose hoy en día.

 

CRONOLOGÍA DE LA FIESTA DE LA VEGUILLA

 

La fiesta se centra en torno a la devoción a la Virgen de la Vega y su intervención según la tradición salvífica en una batalla acaecida en la comarca de Benavente en el S. IX.

 

*Antecedentes

 

Siglo XV- Primeras referencias a la romería y procesión de la Virgen de la Vega en las actas municipales del Concejo de Benavente

 

1520- Comienza a figurar entre los gastos de fiestas del Concejo de Benavente el voto, romería y función de la Vega, a celebrar en el santuario de Cimanes por la villa de Benavente.

 

S. XVI-XVII- Arraigo de la romería de Cimanes de la Vega. Reconstrucción de la Ermita-Santuario  de Cimanes bajo el patronazgo de los Condes de Benavente.

 

* Conmutaciones del voto y celebración de la fiesta en Benavente

 

1700- A causa de los temporales y lo impracticable  de los caminos comienzan a solicitarse las conmutaciones del voto a efectuar en el Santuario de Cimanes.

 

1707- Petición de conmutación del voto de la Villa a celebrar en su   Santuario de Cimanes de la Vega por falta de fondos en las arcas municipales para realizar dicho gasto.

 

1710- Rogativa por calamidad pública a efectuar desde la Ermita de la Soledad, extramuros de la villa de Benavente.

 

1711- Conmutación del voto, que se cumple en este año en la Ermita de la   Soledad.

 

  1. Restitución temporal del voto en Cimanes, suprimido por le Ayuntamiento Constitucional anterior.

 

  1. Comisión de los gremios de Benavente para acordar rogativas a la Virgen de la Vega.

 

1729- Conmutación del voto, que se celebra este año en la Capilla del Rosario del Convento de Santo Domingo de Benavente.

 

1734- Se efectúan consultas  para la conmutación del voto y rogativas por  calamidad pública.

 

1744- Concordia con el Cabildo de San Vicente de Benavente

 

1754- Real Provisión y diligencias sobre el modo de traer  y llevar siempre que se vota en rogativa. Pleito de restitución de la imagen de la Virgen de la Vega a su Santuario entre el Concejo de Benavente y los demás pueblos de la vega.

 

1757- Concordia sobre las rogativas. Petición de conmutación del voto.

 

1792. Reconocimiento de Patronazgo de la Virgen de la Vega por la Villa de Benavente. Conmutación del voto.

 

1823- Petición de Conmutación y traslado del voto a la Ermita de la   Soledad de Benavente., trasladando  la pequeña imagen que de la Virgen de la Vega posee el Ayuntamiento  en la Iglesia de San Nicolás en Benavente.

 

1824- Petición de los gremios de Benavente para que se voten y hagan  rogativas con la imagen.

 

1841- Traslado de la función religiosa y de la imagen en procesión a Santa María del Azogue en Benavente para mayor solemnidad.

 

Afianzamiento definitivo de la celebración de la fiesta de la Veguilla

 

 1849- Concierto entre el Ayuntamiento de Benavente y el Cabildo Mayor  de San Vicente sobre la conmutación y orden de celebrar esta villa el voto a su Patrona la Virgen de la Vega.

 

1856- Reparación de las andas de plata de la procesión del Corpus Christi para  que porten en procesión a la Patrona.

 

1861- La Corporación distribuye limosnas entre los necesitados de la Villa con ocasión de la celebración de la fiesta de la Patrona.

 

1924- Aprobación del reglamento de la Asociación Piadosa de Nuestra Señora de la Vega para el restablecimiento del voto en Cimanes de la Vega.

 

 

 

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.167

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.